viernes, 3 de febrero de 2017

Camino de utopías...

Fascinada por personas... por la forma en que se mueven y hablan. Las experiencias que sienten y posteriormente transmiten me dejan "boquiabierta" ante un rincón terrenal más allá de los ruidos de una ciudad que te consume.




















Un verde deslumbrante con destellos de colores que parecen acabar en una cascada de agua cristalina me lleva a una experiencia donde el entorno prima sobre lo convencional.

Nuestros sentimientos y sensaciones se convierten en nuestra carta de presentación, la piel y el color de ésta desaparecen dejando a la vista el mundo interior de cada persona. Siendo así criaturas de una emoción percibida en una vivencia tan mágica que ni el mejor ilustrador podría hacer imaginar.

El hombre educado no es el que sabe, sino el que sabe hacer y transporta, mediante la acción, las ideas a la vida. A hacer sólo se aprende haciendo y a indagar y a pensar, que es un hacer fundamental, pensando, no leyendo pasivamente, ni escuchando contemplativamente. 
Escucha a la naturaleza, la que te otorga un hábitat fuera de lo común. Magnífico sentir ya sea en la tierra como en el aire, durmiendo como un artista de circo en un carro majestuoso y colorido o bien yacer en lo alto de un árbol cual pájaro migratorio buscando el calor de una experiencia inolvidable.

Sólo se puede saber algo en continuidad con el saber de otros y solo se pueden llevar a cabo nuevas prácticas y descubrimientos en cooperación con el hacer de otros.


No se debe olvidar que la tierra no pertenece al hombre, sino el hombre a la tierra.

No hay comentarios:

Publicar un comentario